miércoles, 26 de diciembre de 2012

HIJO UNICO



Muchos son los tópicos que pesan sobre la idea de tener un hijo único: será Un mimado, mandón, consentido, etc. Pero en realidad la experiencia del hijo único tiene sus riesgos y sus ventajas, y su evolución, como la de cualquier otro niño, depende de la educación que le demos nosotros, los padres. Y son los padres los que debemos vigilar el no exagerar algunos comportamientos o algunas reacciones para evitar esas actitudes tópicas que, erróneamente, se han asociado al hijo único. El riesgo más común es que esa atención exclusiva que podemos prestarle a nuestro hijo se transforme en una actitud sobreprotectora.

El ritmo de la vida moderna, el gasto que supone la manutención de cada hijo o la decisión de muchas parejas de retrasar el momento de tener hijos, están provocando un aumento de lo que podríamos llamar la "moda del hijo único". Actualmente, entre el 20 y el 30% de las familias tienen un sólo hijo.

Muchos son los fantasmas que amenazan la tranquila decisión de tener un solo hijo. Muchos tópicos pesan sobre la idea de que un niño crezca sin hermanos. ¿Quién de nosotros no ha escuchado alguna vez algún comentario respecto al hijo único tipo "pobrecito, se va a aburrir" o "los hijos únicos 'salen' mimados" (o egoístas, o mandones, o engreídos…)?

Que no te asusten. La educación de un solo hijo, como la educación de dos hermanos o de una familia numerosa, tiene sus pros y sus contras, sus riesgos y sus ventajas. Lo único que necesitamos es un poco de información para saber cómo actuar ante determinadas situaciones, aprender a controlar algunos comportamientos y conocer aquellas virtudes que sería bueno potenciar.

La evolución del hijo único, como la de cualquier otro niño, depende, en su mayor parte, de la educación que le demos nosotros, los padres. Un hijo único, por el mero hecho de no tener hermanos, no está condenado a desarrollar ningún tipo especial de comportamientos. Quizás deberíamos decir que son los padres los que deben vigilar que algunas reacciones normales no se exageren por el hecho de tener sólo un hijo, y de esa manera evitar esas actitudes tópicas que, erróneamente, se han asociado al hijo único.

El principal riesgo que tienen los padres de un hijo único es caer en el exceso de atención. Pero cuidado. No estamos hablando de ese tipo de atención que proporciona al niño seguridad, estabilidad, confianza en sí mismo, autoestima y capacidad para desarrollarse correctamente. Estamos hablando de ese exceso de atención que va ligada al miedo por parte de los padres a que a su hijo le suceda algo malo, de esa atención que puede transformase rápidamente en una actitud sobreprotectora.

A continuación te señalamos algunas situaciones en las que debes poner atención y algunos comportamientos que deberías evitar y/o vigilar y sus posibles alternativas: 




    Demasiada atención puede desencadenar en una preocupación excesiva y en un miedo exagerado a que al niño le pase algo. Debemos aprender a controlar el exceso de temor ya que podríamos transmitir ese miedo a nuestro hijo y no dejarle disfrutar de algunas actividades que podría vivir muy satisfactoriamente: irse de colonias, practicar deportes de aventura, etc. Ante este temor, intenta pensar en cosas positivas y delante de tu hijo evita repetir frases como "ve con cuidado", "vigila no te hagas daño", "no, que es peligroso". No evitaremos que realice aquellas actividades que podría hacer, sólo porque a nosotros nos dé miedo.
 

    La posibilidad de que el niño sea engreído, egocéntrico o consentido depende, en gran parte, de cómo nos dirijamos a él y cómo alabemos sus éxitos. Intentaremos no valorarlo de forma indiscriminada o gratuita, evitando frases como "eres el mejor", "eres el más guapo" "eres el más inteligente", sustituyéndolas por frases más realistas como: "¡Muy bien! Me ha gustado mucho el gol que has metido", "te felicito por la nota que has sacado en el examen de matemáticas" o "tienes unos ojos preciosos".


    Al no vivir en la casa con otros niños de su edad, es muy posible que madure antes y desarrolle antes las habilidades adultas. Esto puede ser muy positivo, pero no debemos olvidar que se trata de un niño y que necesita compartir tiempo y espacio con otros niños de su edad. Para facilitarle el contacto con otros niños, podemos llevarle a la guardería cuanto antes, permitir que vaya a casa de sus amigos o que ellos vengan a nuestra casa a jugar, apuntarlo a excursiones, campamentos, deportes de equipo, etc.


    Nuestro hijo, al no experimentar los roces y peleas típicas entre los hermanos (peleas por competencia, conflictos por no querer compartir, discusiones por disputarse la atención de los padres...), puede tener más dificultad para madurar emocionalmente. Esta situación se puede agravar si sobreprotegemos a nuestro hijo e intentamos evitar que "sufra", por ejemplo, defendiéndole inmediatamente cuando empieza a pelearse con otro niño. Por eso es muy importante que nuestro hijo entre en contacto con niños de su edad y nos sepamos mantener al margen. De esta manera aprenderá a relacionarse, compartir, competir y experimentar peleas y discusiones propias de la edad.


    Es posible que las separaciones entre padres e hijo sean más difíciles por ambas partes (cuando nuestro hijo comienza la escuela, la independencia propia de la adolescencia, etc.) Podemos favorecer, desde que nuestro hijo es pequeño, momentos de separación entre nosotros, por ejemplo: que se quede a dormir en casa de un amigo, apuntarlo a un campamento de verano, llevarlo a la guardería (primero pocas horas e ir aumentando el tiempo paulatinamente), etc.

Y una vez señaladas las actitudes que los padres tendemos a exagerar, llega el momento de pensar en todas las ventajas que nos depara la vivencia del hijo único.

En lo que se refiere a ti, piensa que podrás permitirte el lujo de destinar más recursos económicos a esa sola personita, dedicarle mucho tiempo y atención y a la vez disponer también de tiempo para ti (para compartirlo con tus amigos, tu pareja o dedicarlo a tus hobbies o a tu vida profesional) y salvarte de la "terrible" vivencia de las peleas entre hermanos.

Y en lo que se refiere a tu hijo, si las relaciones que establezcáis con él son las adecuadas y no dejáis que vuestro hijo se convierta en el foco de todas las atenciones, será un niño caracterizado por:

    La creatividad. Los hijos únicos aprenden pronto a entretenerse solos y eso favorece el desarrollo de su imaginación e invención. Son capaces de recrear mundos de ficción en los que entretenerse largo tiempo y de pasar de una a otra actividad según sus intereses y apetencias.


    La generosidad y el orden. Ambos aspectos están favorecidos por el hecho de que el niño no tiene que 'defender' sus cosas constantemente de sus hermanos. Cuando presta sus cosas sabe que se las van a devolver (porque sólo son suyas, no son "de los dos"), de ahí que sepa mostrarse desprendido con otros niños. Cuando el niño deja sus cosas en un lugar sabe que más tarde seguirán allí (nadie se las toca, nadie las desordena, nadie se las quita), por eso pronto aprenderá a responsabilizarse de mantener las cosas en un orden que depende exclusivamente de él.


    La madurez y el desarrollo lingüístico. El trato con adultos agilizará su desarrollo intelectual y emocional, porque tendrá modelos adultos que seguir.

    La estabilidad emocional y la autoestima. Disfrutará de todo el amor, la atención y el tiempo que sus padres puedan dedicarle, no teniendo que compartir ninguna de estas cosas con un hermano. Eso evitará que conozca los celos, la envidia, el sentimiento de rechazo y otros muchos sentimientos propiciados por el roce entre hermanos.

Por último, queremos destacar que cuando entre el primer y segundo hermano hay una diferencia de siete años o más, podemos considerar al hijo mayor como hijo único, puesto que en sus primeros años de vida, los más decisivos desde el punto de vista de desarrollo psicológico y emocional, se habrá criado como tal. Por eso es tan importante que nuestro hijo se haya criado en un ambiente familiar equilibrado, como un miembro más y no como el centro de atención, para que le sea fácil y natural el hecho de compartir espacio, afecto, tiempo, objetos, padres, etc.


Lídia Ametller Martínez
Licenciada en Psicología.

Sin mi hijo ...


domingo, 23 de diciembre de 2012

Consejos para disfrutar de las navidades en el embarazo

Estos consejos para las embarazadas en Navidad te ayudarán a disfrutar de las fiestas sin problemas:
  • No conviene hacer excesos con la alimentación.
  • Es preferible comer ligero y seguir haciendo cinco o seis comidas al día.
  • De los platos típicos navideños, se puede comer de todo con alguna salvedad: si la embarazada no ha pasado la toxoplasmosis (infección que puede dejar secuelas en el futuro bebé), ha de evitar las carnes crudas o poco hechas, incluidos el jamón y cualquier embutido.
  • Las verduras que se toman crudas en ensalada deben lavarse muy bien.
  • El pescado crudo o poco hecho puede contener un parásito llamado anisakis,que causa infecciones. Se destruye cocinándolo a 60º durante más de cinco minutos o congelándolo a 20º bajo cero durante 72 horas.
  • En cuanto a las bebidas, es mejor evitar las que llevan gas, ya que provocan molestias digestivas. Las bebidas con alcohol están contraindicadas durante el embarazo.
  • Se puede asistir a fiestas y discotecas. Eso sí, hay que reservar al menos ocho horas para el descanso nocturno.
  • Si la futura mamá baila, no debe llegar a fatigarse.
  • Si la embarazada se pone ropa de fiesta, tiene que abrigarse lo suficiente para no sentir frío, ya que cuando baja la temperatura se constriñen las venas y arterias y el aporte sanguíneo que recibe el feto se reduce.
  • No está contraindicado viajar en el embarazo, ahora bien, hay que evitar desplazamientos largos y pesados. Si la embarazada piensa hacer un viaje intercontinental o visitar un país exótico, conviene que consulte a su médico antes.

martes, 18 de diciembre de 2012

QUE DEBE REALIZAR MI HIJO EN VACACIONES?

Los niños esperan con ansías la época de vacaciones y es que al igual que los adultos necesitan de ellas para despejarse de las tareas habituales que han tenido durante el año escolar para vivir nuevas experiencias. Por otro lado existe la preocupación de los padres sobre qué hacer con sus hijos mientras muchos de ellos trabajan, existe el temor de que este periodo del año se convierta en una época de descontrol, difícil de manejar puesto que dejarán de estar ocupados. Otros se preocuparán más al pensar que sus hijos olvidarán parte o gran parte de lo que aprendieron durante el año escolar y es por ello que recurrirán a las vacaciones útiles, ciclos de nivelación o adelanto y otros preferirán inscribir a sus niños en varios cursos y talleres bajo la premisa de “aprovechar el tiempo libre”. En fin, en esta época del año, la oferta de talleres y cursos de verano para niños es extensa, y cada familia buscará la alternativa que le parezca más adecuada, teniendo en cuenta su situación y las necesidades e intereses de sus hijos.

Al respecto, teniendo en cuenta las características de los niños y las recomendaciones de nuestros especialistas en educación infantil, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Las vacaciones no debe ser sinónimo de descontrol, por el contrario los padres deben procurar que se respeten los horarios de sueño y comida de los niños, aunque éste no sea tan riguroso como en la etapa escolar, es necesario que el niño mantenga sus hábitos diarios y que éstos no se pierdan.
  • Pongámonos en el lugar del niño, si queremos mantenerlo ocupado inscribiéndolo en un programa de vacaciones útiles para aprovechar el tiempo libre o para que su periodo de vacaciones no interfiera en nuestras labores habituales, pensemos ¿nos gustaría a nosotros seguir con las clases cuando hemos esperado con ansias la llegada de las vacaciones? Las vacaciones deben ser en todos los casos periodos de descanso y recreación. Sólo en el caso de que el niño lo necesite deberá seguir programas de recuperación.
  • Las vacaciones deben ser recreativas y divertidas para el niño, ahora nuestros hijos deben experimentar nuevas opciones, diferentes a las del periodo escolar; no es beneficioso recargarlo con más cursos ya que durante casi todo el año se ha estimulado la parte lógica del cerebro, aquella que está relacionada con el lenguaje, las matemáticas y todas las materias que la escuela refuerza o profundiza constantemente, es necesario estimular la otra parte del cerebro, la parte creativa, de esta manera estaremos favoreciendo el desarrollo y la educación integral del niño, pues ésta es más productiva y completa.
  • Es conveniente escoger talleres recreativos teniendo siempre en cuenta los gustos y preferencias de su niño, además de brindarle periodos de relajación y diversión, estaremos estimulando su creatividad y las diferentes formas de expresarse, desarrollando su talento y habilidades.
  • Sepa qué taller elegir para su niño, los talleres recomendados por los especialistas son la práctica del deporte, las danzas, la pintura, el dibujo, la música, el teatro, en fin, todas las actividades artísticas y recreativas que unan la diversión con el desarrollo de habilidades y la creatividad del niño.
  • Aproveche esta temporada y comparta el tiempo con su hijo, descubran juntos actividades divertidas que además de desarrollar habilidades y talentos, reforzarán las relaciones familiares.

martes, 11 de diciembre de 2012

MASAJES MATERNOS


  • Durante el embarazo surgen cambios físicos y psicológicos que pueden resultar estresantes e incómodos, por ello es necesario que en este periodo las madres se cuiden un poco más de lo habitual y disfruten de los beneficios del masaje prenatal.
  • El masaje prenatal es una terapia corporal concentrada en las necesidades especiales del cuerpo de la futura madre que actúa en la prevención y el alivio de muchas incomodidades que se producen en el periodo de gestación. También tiene una influencia directa sobre el desarrollo del feto, colaborando a crear ambiente uterino más sano y tranquilo.
  • Entre las principales ventajas del masaje prenatal está las sensaciones de bienestar, el alivio de la tensión y fatiga física y mental, por otro lado la madre está en una etapa de cambios y aceptación de una nueva imagen corporal, requiere de contacto físico y el establecimiento del vínculo afectivo con el bebé, estos beneficios serán mayores si los masajes son aplicados por la pareja, para ello es necesaria la asesoría de la especialista quien le indicará los movimientos, presiones y cuidados que la gestante necesita.